Una furgo deambula por el espacio con todo su equipaje... ¿a la deriva? Bueno, se ve conducida en cierto modo por un dragón que parece estar en éxtasis, eufórico por momentos. Transporta un enorme hongo y a varios pasajeros.
Mis dos compañeros de hogar, mis gatunis, vendrían conmigo a donde fuera sin pensarlo ni un segundo.
El hada, algo preocupada, simboliza la figura de la mujer: crecimiento, metamorfosis, resiliencia, cariño, amor. La mujer, mis mujeres; ellas saben quiénes son.
La seta: mi yo, mi personalidad o mi careta, mi logo y mi esencia.
El dragón: la fuerza, la suerte, las ganas de vivir. El loco piloto en este viaje.
Y la furgo, donde todo se asienta: el cuerpo, los pies en la tierra, lo que te transporta.
Sí, un autorretrato... o algo así.